¿Qué es un producto cosmético?

Según el artículo 2 del Reglamento n.º 1223/2009/CE, un producto cosmético es «toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales».

 

¿Qué obligaciones normativas debe cumplir mi producto cosmético?

Los productos cosméticos comercializados deben ser seguros para la salud humana. Si bien estos no requieren de una autorización previa para su comercialización, deben notificarse en un sitio comunitario con fines informativos y de trazabilidad. No obstante, el artículo 3 del Reglamento prevé que «los productos cosméticos que se comercialicen serán seguros para la salud humana cuando se utilicen en  las condiciones normales o  razonablemente previsibles de uso».

Por tanto, antes de comercializar sus productos cosméticos, cualquier fabricante debe encontrarse en disposición de garantizar que:

  • la composición de sus productos se ajusta a los requisitos del Reglamento sobre los productos cosméticos (y sus anexos), así como a las exigencias legislativas y normativas;
  • durante su fabricación, sus productos cosméticos han respetado las buenas prácticas estipuladas en el artículo 8 del Reglamento;
  • el expediente de información sobre el producto (EIP) contiene los datos pertinentes para que la seguridad del producto puede evaluarse y elaborarse un informe de la seguridad de acuerdo con lo previsto en el Anexo I del Reglamento.